Informe sobre reciente visita con Mumia

nov 2015Nov 15 w SuzanneInforme de Suzanne Ross, de la Free Mumia Abu-Jamal Coalition (NYC), sobre su reciente visita con Mumia

27 de noviembre. Acabo de regresar de visitar a Mumia hace dos días y soy testigo de que hemos vivido un milagro. Hermanas, hermanos, compañeras, compañeros, amigas y amigos, estamos salvando su vida. ¡Se veía tan saludable y radiante, muy parecido a como se veía antes, y su voz sonaba tan bien! Celebramos una y otra vez la supervivencia de la amenaza a su vida más grande que haya vivido.

Mumia y muchos de nosotros pensamos que él seguramente iba a morir. ¿No se veía así? ¿Se acuerdan de aquellas fotos morbosas y escalofriantes de él en una silla de ruedas donde se veía que apenas era capaz de levantar la cabeza?

[Los agentes del estado] estaban intentando matarlo, y casi tuvieron éxito. Pero gracias al poder de nuestro movimiento y las miles de personas que llamaron, escribieron, participaron en manifestaciones, y rezaron por la vida de Mumia, derrotamos a ese enemigo monstruoso que lo quería muerto, que lo quería destruido ante nuestros ojos. Dice Mumia que cuando estaba más enfermo de lo que jamás había estado, él pudo sentir ese amor y energía de la gente peleando por él y queriendo que viviera. Dice que le dio mucha fortaleza.

No, Mumia no está curado. Todavía le da mucha comezón, todavía tiene dolor. Se queda en la enfermería donde no ha tenido acceso al aire libre o la luz del sol durante más de seis meses. Dos o tres veces al día tiene que cubrir su cuerpo con vaselina y otro ungüento para aliviar la comezón. Todavía le hacen falta baños paliativos dos o tres veces a la semana. Y cabe señalar que la comezón podría empeorar porque él no ha recibido tratamiento para el problema subyacente de la Hepatitis C.

Ahora que casi lograron matar a Mumia, los malvados voceros y agentes del Estado dicen que Mumia no está lo suficientemente enfermo para recibir una droga que ha curado a más del 90% de las personas que tienen la Hepatitis C y que siguen un tratamiento de 60 o 90 días. No, claro, según lo que sostiene el Departamento de Correcciones, Mumia no está “suficiente enfermo” para los que le quieren MUERTO y casi lograron matarlo.

Acuérdense, Mumia se contagió de la Hep C porque los policías intentaron matarlo en 1981 [la noche que alguien mató al policía Faulkner en Filadelfia] cuando le dispararon en los pulmones y lo golpearon despiadadamente en ruta al hospital después de que había recibido un disparo. Le hacía falta cirugía de urgencia y transfusiones de sangre, y fue entonces que fue infectado a través de aquellas transfusiones.

Después, cuando Mumia estaba encarcelado con sentencia de muerte, intentaron a ejecutarlo tres veces. En 1994, la lucha popular logró que el entonces gobernador Casey no firmara el orden de ejecución. Luego en 1995 y 1999 el gobernador Thomas Ridge firmó dos órdenes de ejecución y en los dos casos estableció una fecha de ejecución. Ridge hizo campaña para ser gobernador sobre una plataforma de “Matar a Mumia”. Después fue nombrado Director de Seguridad de la Patria y ahora, en la era post-Paris es porrista para una represión más dura.

Por fin logramos que Mumia saliera del corredor de la muerte en el 2012, el cual fue una gran derrota para ellos. Tuvieron que arreglárselas para inventar una nueva estrategia. Intentaron mantenerlo en aislamiento, pero llegamos a la oficina del Departamento de Correcciones con un nutrido grupo de gente y amenazamos con regresar una y otra vez. El siguiente día, por la mañana, enviaron a Mumia a población general.

Maureen Faulkner (la viuda del policía asesinado), al lamentar la salida de Mumia del corredor de la muerte, extendió una invitación poco velada a los demás presos a “encargarse” de él. Pero muchos compañeros presos lo quieren, respetan y protegen. Ha recibido fuerte apoyo de presos como Major Tillery, quien le exigió al Director de la prisión Mahanoy que le diera atención médica a Mumia cuando se notó que él estaba muy enfermo aún antes de la crisis reciente. Por este gesto, Tillery pagó un precio muy alto. Fue trasladado a otra prisión y confinado en aislamiento. Otros presos también le han mostrado atención y cariño a Mumia durante su enfermedad.

En 2014 el Estado adoptó de nuevo una estrategia mortífera. No sabemos todos los detalles. Sólo podemos adivinar lo que eran sus planes malévolos. Sólo podemos concluir que durante casi un año, intentaron otra vez a ejecutar a Mumia, NO por la NEGLIGENCIA médica, como se ha dicho, sino por la MALEVOLENCIA médica. Para nosotros que hemos visitado a Mumia durante su enfermedad, ha sido casi imposible pensar que su piel no se veía como si hubiera sido irradiada. Recordamos bien que el líder nacionalista puertorriqueño Pedro Albizu Campos, fue expuesto a la radiación cuando estaba en prisión peleando por la independencia de su pueblo, hasta que le dio cáncer y murió.

Mumia desarrolló una diabetes médicamente inducida a través del tratamiento que el Departamento de Correcciones le dio para una erupción de piel que tenía. Le dieron un medicamento que en el momento que lo tragó, provocó una hinchazón en todo el cuerpo y en su cabeza, al grado que sintió que tenía que estirar su cabeza tanto como pudiera para poder respirar. A través de la misma malversación médica, Mumia, quien nunca había sufrido de la diabetes, de repente tuvo un nivel de glucosa tan alto que lo llevaron de urgencia al hospital en un estado muy cercano a un coma. Casi murió de la diabetes que ellos mismos habían inducido. El personal medico en la enfermería sí había sabido de su alto nivel de glucosa varias semanas antes, cuando hicieron pruebas de detección de rutina pero no le dijeron a él ni a su familia de esta condición amenazante para su vida.

Y ahora estos mismos perpetradores del intento de asesinato están diciendo que Mumia no está lo suficientemente enfermo para recibir un medicamento que le podría curar. ¿Tiene que morir antes de que lo consideren “suficientemente enfermo”? Mumia todavía no está fuera de peligro. Tiene Hepatitis C, la cual podría provocar la presentación de otros síntomas, incluyendo esa comezón dolorosa e inaguantable que tuvo durante meses, o un daño mayor al hígado, u otro desarrollo que ellos mismo puedan causar. ¿Debemos aceptar el dictamen del Departamento de Correcciones que Mumia no está lo suficientemente enfermo para recibir esta droga, cuando su doctor, Dr. Joseph Harris, ha afirmado enfáticamente que Mumia necesita este tratamiento lo antes posible?

También hemos consultado a otros doctores quienes están de acuerdo de que Mumia debe tener este tratamiento cuanto antes. Hasta la Asociación Americana del Hígado ha dicho que es importante administrar esta nueva medicina tan pronto como se detecte la enfermedad, es decir, lo antes posible. ¿Debemos darle al Departamento de Correcciones otra oportunidad para asesinar a nuestro precioso y querido hermano?

¡De ninguna manera! Exigimos tratamiento ahora para Mumia y los otros 10,000 presos en el estado de Pensilvania con la Hepatitis C! Exigimos que el Departamento de Correcciones reconozca el derecho humano fundamental, establecido internacionalmente y hasta en Estados Unidos, de que las personas en custodia del Estado, en este caso la prisión, tengan el derecho a la atención médica que necesiten. No aceptaremos menos que eso.

En una audiencia en Scranton, Pensilvania el 18 de diciembre, nuestros abogados exigirán que Mumia y los otros 10,000 presos de Pensilvania con esta enfermedad, reciban tratamiento inmediatamente. El argumento del Departamento de Correcciones de que Mumia y los demás tienen que estar más enfermo para recibir la medicina va en contra de las opiniones médicas actuales. No se puede confiar en el Departamento que casi mato a Mumia para tomar en cuenta sus intereses, especialmente cuando argumentan en contra de todas las opiniones médicas que hemos escuchado que Mumia no debe recibir el tratamiento.

¡Acompáñenos en Scranton, Pensilvamia el 18 de diciembre cuando le digamos al juez que él tiene que fallar a favor de Mumia y ordenar que el Departamento de Correcciones le dé a él y a los otros 10,000 presos el tratamiento para Hepatitis C que necesitan!

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