El derecho a violar

El derecho a violar

Por Mumia Abu-Jamal

Es difícil usar este título, pero al reflexionar, se refiere a algo real; los hechos lo confirman.

A decir verdad, esta nación nació en la violación. Las mujeres indígenas violadas se consideraban simplemente el botín de guerra.

Las mujeres africanas, harapientas y encadenadas,  eran violentadas en los barcos de esclavos.

Muchas mujeres saltaban al mar oscuro; preferían la muerte al trato que recibían de los marineros.

De hecho, si los barcos esclavistas eran un horror, las plantaciones americanas eran peores, porque aquí las mujeres fueron violadas sistemáticamente.

¿Por qué? Mientras más se embarazaban, más riqueza producían para sus dueños.

Los hombres esclavizados también tomaban un papel en esta tragedia porque al violar a las mujeres, ellos también aumentaban la riqueza de los esclavistas. Estos hombres se consideraban sementales de primera debido a la riqueza que creaban para los amos.

De hecho, hasta los albores del siglo XXI, la violación de las mujeres negras no se consideraba un crimen, sino un rito de pasaje para los hombres blancos.

¿Hay manera de que esas atrocidades que persistieron durante siglos no pudieron haberse irradiado a nuestro vergonzoso presente?

Consideren los aspectos comunes que se tienen con el hostigamiento sexual y la violencia sexual  en la vida moderna estadounidense.

¿Alguien se acuerda del escándalo Tallhook en el cual más de 100 oficiales de la Armada y el cuerpo de los Marines cometieron agresiones flagrantes contra oficiales mujeres?

En todas partes, encontramos pruebas de la misoginia incuestionable. Cuando se trata de la violación, ésta tiene sus raíces en el intenso odio y menosprecio para las mujeres.

No hay que mirar más allá que el cargo más alto del país: él del Presidente de Estados Unidos. Acabamos de observarla en las llamadas audiencias del Senado para la nominación de Kavanaugh, donde las mujeres fueron ignoradas, desoídas y descartadas –en algunos casos por otras mujeres.

Al parecer, los machotes no dejan de ser machotes.De la nación encarcelada soy Mumia Abu-Jamal.

–©’18maj
21 de octubre de 2018
Audio grabado por Noelle Hanrahan: http://www.prisonradio.org
Texto circulado por Fatirah Litestar01@aol.com
Traducción Amig@s de Mumia, México
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