Recordando al intrépido guerrillero Kuwasi Balagoon

KuwasiBalagoonNew AfrikanAnarchist

Por Carolina Saldaña

A los 75 años de su nacimiento, el 22 de diciembre de 1946, la memoria del Anarquista Nuevo Africano Kuwasi Balagoon es una inspiración para muchos  activistas que están en las calles hoy en día. Después de luchar en el Movimiento de Liberación Negra en las comunidades negras de Estados Unidos durante décadas, Kuwasi cayó preso, y durante los últimos años de su vida siguió fomentando resistencia en prisión. ¿Cómo ocurrió esto?

El 20 de octubre de 1981, una fallida expropiación de un vehículo blindado Brinks en Nyack, Nueva York resultó en la muerte de dos policías y un guardia y una larga serie de detenciones.  En un estudio sobre el Ejército de Liberación Negra (BLA), el Profesor de Estudios Africano-Americanos, Akinyele Omowale Umoja, dice que el 5 de noviembre de 1981, el BLA  envió un comunicado que reivindicaba el intento de expropiación realizado por la Revolucionaria Fuerza de Tarea Armada (RATF),  una alianza estratégica de guerrilleros negros, luchadores por la libertad, y anti-imperialistas norteamericanas (blancos) bajo el liderazgo del BLA.

Según Umoja, la alianza incluía nacionalistas revolucionarios, musulmanes, anarquistas y comunistas bajo el liderazgo Nuevo Africano. Ésta se formó como una respuesta al aumento en los actos de violencia de supremacía blanca y las actividades del Ku Klux Klan a finales de los ’70 y principios de ’80 en Estados Unidos. “La RATF creía que este aumento estaba relacionada con el poder de los élites financieros y políticos derechistas y pro-fascistas. A través de las expropiaciones a las instituciones capitalistas, la RATF esperaba juntar suficiente dinero para apoyar un movimiento de resistencia…y establecer unidades de auto-defensa e instituciones culturales, educativas y de salud en las comunidades negras en todas partes de Estados Unidos”.

Una Fuerza de Tarea Anti-Terrorista (JTTF) formada por el gobierno para investigar a las actividades del BLA dijo que el robo del 20 de octubre era uno de varios realizados por el BLA y sus aliados blancos entre 1976 y 1981, precisamente el periodo cuando el FBI había dicho que el BLA ya no existía.

La investigación del JTTF resultó en tres juicios:

El primero fue un proceso estatal contra Kuwasi Balagoon, Kathy Boudin, Judy Clark y David Gilbert, detenidos el 20 de octubre y acusados de asesinato y robo armado.

Siguieron dos procesos federales en los que los esfuerzos para criminalizar a los acusados no pudieron haber sido más descarados. Por la primera vez, compañeros y compañeras que habían sido revolucionarios durante muchos años fueron acusados de conspiración bajo la Ley RICO (Organizaciones Corruptas Influenciadas por Negocios Ilegales), originalmente aplicada a la Mafia y otras organizaciones criminales.

Las acciones relacionadas con la liberación de Assata Shakur y con asistencia a fugitivos todos fueron incluidas en estos casos. Los acusados incluyeron Bilal Sunni Ali, Jamal Joseph, Chui Fergusen, Fulani Sunni Ali, y la ciudadana italiana Silvia Baraldini, todos detenidos en los meses siguientes, más la anti-imperialista  Marilyn Buck, capturada en1985 y el Dr. Mutulu Shakur en ‘86. También acusada era Nehanda Abiodun, quien evitó captura y recibió  asilo político en Cuba en 1994; ahí vivió hasta su muerte el 30 de enero de 2019.  El Dr. Shakur sigue en prisión hasta la fecha donde actualmente sufre de cáncer y COVID 19.

Kuwasi Balagoon participó en la liberación de Assata Shakur, según consta Russell Maroon Shoatz en su libro autobiográfica Maroon el Implacable, pero no fue enjuiciado por esa exitosa acción liberadora.

En un ensayo titulado “The Brinks Trial” (El juicio Brinks), publicado en Kuwasi Balagoon: A Soldier’s Story (La historia de un soldado), Kersplebedeb Publishing, 2003, J. Sakai cuenta la historia de la expropiación: Un vehículo blindado fue desmovilizado con un escopetazo contra el parabrisas en el Centro Comercial Nanuet cerca de Nyack, NY. Un guardia fue herido a muerte y los guerrilleros salieron con $1.6 millones de dólares. Pero en una balacera en un reten, cuatro personas fueron detenidos y el dinero perdido. Dos policías fueron heridos de muerte por los revolucionarios que se escaparon.

En la feroz cacería que ocurrió inmediatamente después, la policía persiguió a balazos el coche de dos hombres negros por las calles de Queens, NY. En la balacera Mtayari Shaka Sundiata fue herido de muerte y Sekou Odinga fue capturado y torturado tan salvajemente que quedó hospitalizado durante tres meses; el compañero pasó 33 años en prisión antes de ser liberado el 25 de noviembre de 2014.

El juicio Brinks se realizó en un ambiente militar con los medios exigiendo venganza contra los “terroristas”. La presencia de varios equipos SWAT dio la impresión que “el público estaba en inminente peligro de un ataque ‘terrorista’”. Hubo poco apoyo para los acusados.

Dice Sakai que Kuwasi Balagoon y Sekou Odinga querían enfrentar los cargos juntos como ex Panteras Negras y guerrilleros en una guerra de liberación. Sin embargo, para confundir la cuestión de la resistencia Nueva Afrikana, el Estado los separó y obligó a cada uno a ser enjuiciado con uno o más de los anti-imperialistas.

En su juicio, Kuwasi Balagoon dijo: “Soy prisionero de guerra…No reconozco la legitimidad de esta corte. Está claro que he estado en el Movimiento de Liberación Negra toda mi vida de adulto y que he sido combatiente en una guerra para liberar a la gente Nueva Afrikana de su yugo”.

David Gilbert, en una entrevista con la asociación anarquista francesa L’APA dijo: “Judy Clark y yo tomamos la postura de anti-imperialistas, combatiendo en solidaridad con la lucha por la liberación negra. Reconocimos que el imperialismo de Estados Unidos era un sistema criminal y anti-humano, y no aceptaríamos la legitimidad de sus cortes”.

En una larga declaración sobre la historia de la violencia colonial contra los descendientes de esclavos africanos en Estados Unidos, incluyendo específicos asesinatos cometidos por la policía de Nueva York y varios linchamientos en Atlanta y en los pueblos de Misisipi y Alabama, Kuwasi dijo que “el trabajo y talento nuevo afrikano” sigue siendo “la fuente más grande de super-explotación” para el imperialismo estadounidense, “que obtiene recursos y ganancias de todas partes del mundo bajo su dominación”.

Dijo: “Ya me cansé de andar en los pueblos y ciudades divididas en secciones donde las casas son más grandes y mejor mantenidas en una sección que en la otra, donde la policía protege una sección y aterroriza la otra, la sección con mejores condiciones de vida siempre blanca y la sección que más se parece al infierno no-blanca”.

Defendió la visión de la nación de Nueva Afrika, diciendo: “Tenemos el derecho a vivir bajo nuestros términos en tierra nuestra y gobernarnos nosotros mismos, libres de las fuerzas de ocupación como la policía y guardia nacional…”

Kuwasi habló un poco sobre su historia como organizador para ganar vivienda adecuada y con los Panteras Negras. Mencionó que sus 90 detenciones por delitos agravados siempre eran por motivos políticos excepto uno. Sobre el incidente Brinks, dijo que en todas las revoluciones ocurren expropiaciones donde los que no tienen nada procuran fondos de los que tienen todo”.

David Gilbert confirmó que la acción del 20 de octubre era una expropiación: “Eso significa tomar el dinero de aquellos que acumulan fortunas explotando a la gente y usarlo para financiar la resistencia. Toda revolución ha tenido que usar la expropiación como método de financiamiento. No vas a obtener donaciones precisamente de la fundación Ford o Rockefeller. Esta expropiación en particular estaba bajo el liderazgo del BLA en alianza con revolucionarios blancos”.

Con respecto a las muertes del guardia y los policías, David Gilbert dijo: “Bueno, a mí me gustaría que hubiera una manera de derrotar al imperialismo sin dolor y sin derramamiento de sangre…, pero el propósito de una expropiación no es hacer daño o castigar a policías o guardias. El objetivo es escaparse tan rápido y limpiamente como sea posible con los fondos para la revuelta. El cuento de los combatientes deleitándose de estar disparando al guardia de Brinks es pura creación propagandística. En privado, los analistas del FBI saben e incluso afirman que la práctica del BLA no consiste en salir disparando sino en tratar de desarmar a los guardias. Los únicos disparos que realizaron los revolucionarios aquel día fueron en respuesta a una clara amenaza de muerte. La gente ha sido condicionada a ser sensible a ciertos tipos de muertes y no a otros. Cuando un policía es asesinado nos bombardean con las imágenes de una tragedia humana. Pero los disparos de policías a gente del tercer mundo (ocasionalmente blancos pobres) son sucesos del día a día, casi siempre tratados como algo rutinario y aceptable”.

En su declaración al final del juicio, Kuwasi Balagoon respondió a algo de la difamación de la lucha: “El BLA es una organización que ha reivindicado asesinatos planeados. Hay numerosos incidentes en los cuales hemos enviado comunicados a los medios, los cuales no los difunden porque tienen sus órdenes de no hacerlo. Estas emboscadas siempre han sido en represalia por actos terroristas contra la gente negra o gente del Tercer Mundo…Nunca hemos asesinado a un guardia o cajero como parte de un plan”.

Kuwasi Balagoon murió en prisión de SIDA el 13 de diciembre de 1986.

Sundiata Acoli, encarcelado desde el 2 de mayo de 1973, ahora con cáncer y COVID 19,  escribió de él:

Kuwasi Balagoon era un revolucionario, un rebelde, un poeta. Era fiel a su vocación. Una vez que pisó el camino revolucionario, siguió en él durante toda su vida, dando una pelea justa, manteniéndose en buena forma, escribiendo poesía y ayudando a las camaradas en apuros sin pensarlo dos veces, costara lo que costara. Era un rebelde natural. No aguantaba la autoridad, especialmente la autoridad ilegítima.  Tenía corazón de pistolero y puso sus herramientas al servicio de la gente negra durante toda su vida. Si han leído su poema “Soy un hombre salvaje”, lo conocen, porque lo describe perfectamente. Era salvaje. Lo sabía. Lo sabíamos. Y lo queríamos por eso porque era su naturaleza…y la naturaleza de los tiempos a finales de los ’60, cuando a los Negros nos hacían falta hombres salvajes…y todavía nos hacen falta. Pero ahora se fue y el ritmo continúa. Y los que lo conocíamos sólo podemos elogiarlo y escudriñar el horizonte, preguntándonos cuánto tiempo pasará antes de que aparezca otro gigante como él.

Alfbert ‘Nuh’ Washington, quien murió en prisión en el año 2000, escribió de él:

…la historia de Kuwasi era una de lucha, lucha constante, un soldado de primera línea que siempre estaba ahí. Nunca deberíamos olvidar que después de liberarse de prisión, él fue capturado intentando liberar a otro compañero, y después se liberó de nuevo. Su postura en su juicio era la de luchador por la libertad, y cada día de su vida él pensaba en liberarse y pelear contra la opresión. No era un sociópata sanguinario, sino un ser humano cariñoso y comprensivo que sabía que la resistencia armada al terrorismo racista es un legítimo modo de lucha. Kuwasi era buen soldado y un buen camarada. Lo vamos a extrañar.

Ashanti Alston escribió de él:

Kuwasi Balagoon. 1946 a 1986. La esencia del forajido lumpen de la calle, rompedor de leyes, manipulador de leyes, eliminador de leyes…Un forajido en búsqueda de ser el actor político más efectivo para su pueblo y para la destrucción de Babilón.  Su mera constitución era libertad. Su formación personal de forajido le dijo: “No puedo aceptar ninguna ley que no esté en armonía con mi verdadero ser”…Se conocía por su audacia que no era nada tonta sino que representaba el tipo de espíritu que no se puede restringir ––el tipo que guiaba la audacia intelectual de Huey, la audacia literaria de Eldridge, la audacia rompe-roles de Assata, la audacia bisexual de ¿quién? ––¡del mismo Kuwasi!…Me acuerdo que cuando yo estaba en prisión supe a través de la red de comunicaciones vudú desde Kuwasi y otros que si necesitábamos ayuda en saltar a los muros, que les avisáramos. Lo hicimos. Eso era Kuwasi…’Me arriesgo, luego existo’. Aunque en aquel momento no tenía sentido para mí que él también era ‘el anarquista’, lo entiendo perfectamente ahora. Cuando la estructura del Partido Pantera Negra no podía contener su espíritu, el estilo anárquico del BLA sí podía…Kuwasi vivió su vida, su corta vida,  en sus propios términos, los términos del forajido, desde lo personal a lo político. Estaba en solidaridad con quienquiera él elegía, amaba a quienquiera él deseaba, peleaba en cualquier terreno donde se encontraba, que fuera en las calles o en las prisiones….Nos dejó un legado rico en acciones y palabras… que desafiaban la realidad dominante que frenaba a la humanidad y que desafiaban el pensamiento revolucionario dominante cuando esto nos frenaba. Esto fue el sentido de su bandolerismo político, su libre estilo de vida, su eterno amor por la humanidad lumpen. Es más grande ahora que nunca. Con orgullo, todas y todos  –el Negro y la Negra/los Nuevo Afrikanos, la juventud, los queer, los forajidos, las comunidades, el otro y la otra – podemos reclamar parte de él para motivarnos a luchar,  para que cada parte se multiplique. ¡Ja! Probablemente nos invitaría a juntarnos colectivamente para darle un GOLPE MORTAL al enemigo infernal contra la VIDA.

Información actualizada tomada del libro Agosto Negro: Presas y presos políticos en pie de lucha, compilado por su servidora Carolina Saldaña y publicado en complicidad con  SubVersiones en diciembre de 2016. Para descargar o leer en línea, ver https://subversiones.org/PDFs/agostonegro.pdf

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s